
Ahora bien ¿Qué o quién nos otorga una felicidad verdadera?, ¿Qué nos hace realmente felices?, tal vez la respuesta sea variable dependiendo de los gustos deseos y sueños del sujeto, sin embargo todos concluimos y llegamos al mismo punto , buscar la felicidad en diferentes ámbitos , buscamos felicidad y apoyo en la familia, buscamos felicidad en los logros y las victorias, buscamos felicidad en la persona que amamos, buscamos felicidad y placer en los objetos materiales, en estos últimos quiero centrarme, pues analizo como al no obtenerlos podemos llegar a sentirnos infelices, por ello, mi objetivo es discutir el siguiente interrogante: ¿PUEDE COMPRARSE LA FELICIDAD?, esta premisa si bien la comparamos con la definición de felicidad anteriormente dada es realmente cierta y su respuesta seria afirmativa pues teniendo claro que se es feliz cuando se obtiene lo deseado , entonces soy feliz solo siempre y cuando obtenga el carro, la casa y los mejores objetos del mundo, pues tuve la oportunidad de ser feliz comprando un algo material.
Sin embargo no estoy de acuerdo y me mantengo en una mirada critica y decidida frente al aspecto que ahí no existe una felicidad verdadera, pues obtendría mayor valor el objeto y no la finalidad con la que lo adquirimos, por ende somos felices con la utilidad que le damos mas no con el objeto, pues este adquiere un valor mayor que la felicidad misma, pues cuando la felicidad es buscada con un medio de esa manera le medio adquiere mayor importancia destruyendo el fin.
Desde otro ángulo, podemos analizar como los objetos, y las cosas realizadas por el hombre son productos de ideas, que no garantizan una eternidad, por ello tienden a acabarse y a deteriorarse con el paso del tiempo, haciendo que nuestra felicidad se limite al tiempo de vida útil de dichos objetos, simplemente buscando la felicidad en ellas sin darnos cuenta de su impermanencia, pues siempre terminan dejándonos desdichados, permitiendo el paso a la inestabilidad y a la constante dependencia de un bien material .
Siguiendo este orden de ideas debemos replantear el concepto de felicidad, por uno nuevo que defina este concepto como el estado al que todos deseamos llegar, aquel que no debemos confundir con conformismo, y que nos deja apartados del sufrimiento, no es buscado ni otorgado por nada, simplemente aparece cuando logramos definir ¿Qué es lo que buscamos? ¿Qué es lo que deseamos?, cuando tenemos el objetivo de nuestra vida claramente definido, la felicidad llegara por añadidura gracias al tiempo.










